Hoy, domingo 23 de enero del 2001, en el kiosco ubicado frente a la explanada del Palacio Municipal de Cuautitlán Izcalli Estado de México, se llevo a cabo la recepción de cartillas.
Habíamos aproximadamente 500 jóvenes de los cuales la mayor parte arribamos al lugar desde muy temprano (en la madrugada del domingo), inclusive hubo quienes acamparon desde el día anterior, todo sea por alcanzar una ficha que los soldados entregan a las 8:00 hrs (hora en la que ellos llegan al lugar).
Resulta entonces que algunos de los soldados tenían una actitud totalmente déspota y prepotente hacia algunos de nosotros los civiles, refiriéndose a nosotros como “WEY”, “PENDEJO”, “CABRON”, etc. Hacían que nos aprendiéramos nuestro numero de guerra, o una cosa así, pero a punta de ejercicios forzados como saltos en cunclillas, lagartijas. Digo el ejercicio no es malo, pero ellos no son nadie para ordenarnos hacer ese tipo de actividades.
Mi caso resulto particular, el cual detallare: Estaba a 5 lugares para pasar al kiosco, donde estaban recibiendo los documentos, cuando uno de los soldados reviso mi cartilla y me reclamó porque estaba doblada a la mitad, me dije que así la había doblado mi padre por mí, y entonces me respondió: “¿y si yo te doblo con un vergazo?”; sentí una rabia y frustración al mismo tiempo de no poder contestarle como yo hubiera querido, pero opte por comportarme debido a que mi tramite es más importante que rebajarme al nivel de esa gentuza, entonces me pidió que con mi bolígrafo me rayara la mano para ver si era de color azul, a continuación hice lo que me pidió y me dijo: “ese color es azul de putos”, solo sonreí con una mirada sarcástica y nunca baje la mirada ni me intimide mucho menos.
Cabe mencionar que soy experto en artes marciales y se perfectamente combatir con arma blanca y mano a mano. Me hubiera gustado que el tipo me hubiera dicho tales cosas, estando el desarmado y sin la compañía de los demás soldados, el tipo no hubiera salido nada limpio.
El punto es que ni siquiera los militares de altos grados como tenientes, mayores, coronel, se comportan de esa manera con los civiles. Tuve la oportunidad de estar dentro de las instalaciones del H.Colegio Militar para unos trámites y trate con militares de altos rangos, llevándome una excelente impresión de ellos, pues ellos si son educados, cordiales y amables con la gente que acuden.
Mi queja es solamente contra algunos de esos soldados. Creo que deberían comportarse así contra la gente que hace actos ilícitos, mas no desquitarse con los jóvenes que simplemente acudimos a un trámite.
Lo más grave es que había una lona donde había los siguientes teléfonos: Quejas: 55576070, ext.: 5309, 5312, 5458. Entonces al terminar mi tramite acudir a un teléfono de monedas instalado en frente del palacio y marque el numero a la extensión 5309 y me contestó un militar, entonces dije: “buenas tardes, quisiera hacer una queja” y al momento me colgaron la llamada….
El narco nos roba y secuestra y los soldados nos agreden verbalmente…. ¿en quien rayos vamos a confiar?. Gracias por este espacio.
<prok_99@hotmail.com> - 23 de enero de 2011 16:11, Blog de Quejas.
